Adiós a Nihil Obstat | Hola a The Catalán Analyst





Después de 13 años de escribir en este blog prácticamente sin interrupción, hoy lo doy por clausurado. Esto no quiere decir que me haya jubilado de la red, sino que he pasado el relevo a otro blog que sigue la misma línea de Nihil Obstat. Se trata del blog The Catalán Analyst y de la cuenta de Twitter del mismo nombre: @CatalanAnalyst . Os los recomiendo.



Muchas gracias a todos por haberme seguido con tanta fidelidad durante todos estos años.


jueves, 19 de mayo de 2011

He aquí la Spanish Revolution

Quim Monzó:
Anteayer, un diario madrileño publicaba un reportaje con el titular Hacia dónde va la #spanishrevolution? Contemplé el hashtag y enseguida tuve clara la respuesta: la Spanish Revolution no va a ningún sitio convincente. Para empezar, porque, más que una revolución, de momento es una acampada. Hacer acampadas está bien, pero una revolución es otra cosa. Explican los diarios que, el domingo, 150.000 personas se manifestaron en España. Si, tal como dice el censo, hay 47.021.031 ciudadanos, la cifra de manifestantes (150.000) supone sólo el 0,037 por ciento de la población. Dudo de que con un 0,037 por ciento se haga nunca revolución alguna.

Más que en un cambio drástico de las instituciones políticas y sociales y de las estructuras económicas, esta presunta revolución española que enarbola su nombre en inglés –Spanish Revolution– hace pensar más bien en los enrollados que van al restaurante a comer noodles porque, llamando noodles a los fideos, creen que son supercosmopolitas. Necesitados de una causa por la que luchar, los campistas se ven como revolucionarios, sin darse cuenta de que ese mismo nombre en inglés denota sumisión a todo un sistema de valores; no sólo lingüísticos. No seré yo quien defienda a los políticos con poltrona, que en general me dan arcadas. Que los campistas digan que luchan contra el bipartidismo es lindo, pero para eso están las urnas: para votar a otros partidos que no sean los dos que cortan el bacalao. La empanada que los campistas exhiben es tan grande que resulta difícil saber qué quieren. ¿Que, el próximo domingo, la gente no vaya a votar? ¿Ejecutar a González Sinde? ¿Enterrar al capitalismo? Vale, pero ¿para poner qué? Y, cuando hablan de acabar con la partitocracia, ¿qué piden exactamente? ¿Que no haya partidos? Miau, porque cuando no hay partidos es que hay partido único.