Adiós a Nihil Obstat | Hola a The Catalán Analyst





Después de 13 años de escribir en este blog prácticamente sin interrupción, hoy lo doy por clausurado. Esto no quiere decir que me haya jubilado de la red, sino que he pasado el relevo a otro blog que sigue la misma línea de Nihil Obstat. Se trata del blog The Catalán Analyst y de la cuenta de Twitter del mismo nombre: @CatalanAnalyst . Os los recomiendo.



Muchas gracias a todos por haberme seguido con tanta fidelidad durante todos estos años.


jueves, 7 de julio de 2011

Arthur C. Brooks, el nuevo gurú de la derecha estadounidense, tiene raíces en Barcelona

Arthur C. Brooks (Spokane, Washington, 1964) es uno de los intelectuales más influyentes de la derecha estadounidense. Es el presidente de la American Enteprise Institute (AEI) y acaba de publicar un libro que algunos críticos han definido como la intelectualización del Tea Party.

Brooks, que acaba de publicar La batalla (Planeta), explica en la introducción que "los veinte y cinco me trasladé a Barcelona para ganarme la vida como asociado solista de trompa con la Orquesta Ciudad de Barcelona. No contaba con ningún tipo de conocimiento previo sobre España y no hablaba ni catalán ni castellano. En los siguientes años estudié las dos lenguas ".

La obra plantea la habitual batalla entre derechas e izquierdas en este caso en EEUU, pero que se puede extrapolar a otros países porque, como afirma el autor, "España es un país que se está volviendo cada vez más infeliz". El politólogo considera, por ejemplo, que en EEUU el 70% de las personas son de 'derechas' pero domina el 30% de izquierdas porque tienen a favor los intelectuales y los medios de comunicación. También hace una defensa encarnizada de la iniciativa privada y la "libre empresa". A su juicio lo importante es la igualdad de oportunidades, no de rentas.
-Su familia era progresista. ¿Cómo se hizo conservador?

-Leyendo y mirando los datos. Estados Unidos es muy complejo. Hay una gran desigualdad de ingresos. Estados Unidos tiene a la vez mucha riqueza y mucha pobreza. Para quienes creemos que un gran objetivo social debe ser una preferencia para los pobres la cuestión es qué ayuda de verdad más a los pobres. No me importa lo que ayuda más a los ricos sino qué ayuda a los pobres y qué proporciona a todas las personas la mayor libertad, cuál es el sistema más justo (fair) y cuál es el sistema que permite al máximo de personas tener éxito y llevar una vida feliz. Así que empecé a buscar por qué todas las ideas de la izquierda progresista no funcionan. La protección social (welfare) no funciona. Las escuelas públicas dicen que necesitan más dinero, y reciben más dinero pero no se gradúan más niños. Cuando hay políticas sociales que se supone que ayudarán a los pobres, los pobres no mejoran. De hecho esto también es verdad internacionalmente: ponemos billones de dólares en África, y África no mejoró. ¿Qué pasa cuando todas las ideas progresistas de bienestar social parecen estar fracasando? Me hacía esta pregunta cuando era veinteañero. Antes de meterme en temas de política pública. Yo era músico entonces. De hecho me empecé a plantear estas preguntas cuando vivía en Barcelona. ¿Qué problema había con mi país? ¿Qué problema había en los países de Europa occidental, que no parecían avanzar demasiado a pesar de estar gastando mucho dinero intentando progresar? Esto me llevó a leer a algunos académicos. Uno era Charles Murray, otro era Michael Novak. Académicos en el ámbito de las políticas públicas que usaban datos reales y métodos de las ciencias sociales. Y me di cuenta de que muchas de las cosas que había aprendido eran incorrectas. Que el problema de los pobres no es que no reciban suficiente dinero. No es correcto. Es correcto en Zimbabwe, pero no en Estados Unidos. El problema de los sin techo es la falta de vivienda asequible: es completamente falso. El problema de los sin techo en Estados Unidos es un problema de salud pública y adicción. El problema de la pobreza no es un problema de dinero sino un problema de oportunidades y cultural. Si no abordamos estos problemas de una manera que no sea tradicionalmente progresista, no los resolveremos. Esto me llevó a las personas con lo que en mi opinión eran las soluciones más creativas. Era la gente que formaba parte del movimiento de la libre empresa, que buscaban maneras de proveer más oportunidades con los mercados, dando acceso al camino de la oportunidad a más gente que nunca. Esto me llevó a dejar la música, ir a la universidad, convertirme en académico y acabar en el AEI. A encontrar soluciones para los más vulnerables, que creo que es mi responsabilidad ética.